
¿Alguna vez has oído la frase “tener memoria de pez”? Pues se ha descubierto que esto es sólo un mito, y que aunque con ciertas limitaciones, los peces pueden llegar a contar. Más concretamente contar hasta cuatro.

¿Alguna vez has oído la frase “tener memoria de pez”? Pues se ha descubierto que esto es sólo un mito, y que aunque con ciertas limitaciones, los peces pueden llegar a contar. Más concretamente contar hasta cuatro.

El Amazonas es uno de los ríos que alberga más misterio y con las especies más intrigantes del planeta. En él se han descubierto especies adaptadas a sus características físico químicas, y algunas de estas especies son incluso letales.

El salmónido más popular de nuestros ríos es probablemente la trucha, cuyo nombre científico es Salmo trutta. Pertenece al género Salmo y abunda por toda la geografía europea, norteafricana y de oriente medio.

El pez gato es una de las especies de peces marinas que más interés causan, debido a su extraña morfología.
Su nombre se debe a que cuenta con unos apéndices en la cabeza a modo de tentáculos o barbillas que se asemejan a los bigotes de un gato.

Las pirañas son mundialmente conocidas como aquel tipo de pez que nunca te gustaría encontrarte mientras estás tomando un placentero baño. Y es que se han ganado una injusta fama de ferocidad y agresividad cuando se encuentran en un grupo numeroso.

Las anguilas son una de las especies más desconocidas de nuestras aguas dulces y saladas. Al contrario que los salmones, se trata de una especie catádroma, es decir, migra del agua dulce al agua salada para desovar. Estos peces pertenecen al orden de peces actinopterigios, distintivos por su forma alargada que semeja la de una serpiente.

Los salmones son una de las especies de peces más interesantes que podemos encontrar en nuestros ríos. Sin duda, la característica por las que son más conocidos es que son anádromos, es decir, nacen en aguas dulces, migran al océano y vuelven a las aguas dulces para procrear.
Actualmente se conocen unas 30.000 especies de peces, aunque la mayor parte viven en ecosistemas marinos. Sin embargo, los peces de agua dulce cumplen un papel muy importante en su ecosistema, con una gran diversidad de especies en los lagos y ríos de todo el mundo. Los peces generalmente se identifican en función de las características de su boca, dientes, forma del cuerpo, aletas, coloración y escamas.